Calderón de la Barca dijo una vez que «la vida es sueño». Pero, ¿sabías que hay diferentes tipos de sueños? Cada uno de ellos quiere decirnos algo, por eso, siempre intentamos recordar qué hemos soñado cuando lo hacemos.

Una de las capacidades innatas al ser humano es soñar. Nos pasamos un tercio de nuestra vida haciéndolo. Cuando soñamos nuestro consciente e inconsciente mantienen una conversación en la que pueden tratar muchas cosas. Desde problemas sentimentales, la pérdida de un ser querido, nuestro momento más feliz, cómo va a ser nuestro futuro, etc. Son preguntas a las que, en muchas ocasiones, no sabemos encontrar la solución.

Los sueños pasan por diferentes etapas. Concretamente, la fase REM (que se denomina así por el movimiento rápido de ojos en inglés) ocupa el 25% del tiempo que estamos dormidos. Ésta se repite cada 90 minutos y es la que nos da la capacidad de soñar en forma de historia. Es más, aquellas personas que se despiertan en esta fase, se suelen acordar mucho mejor de lo que han soñado.

Muchas veces, cuando soñamos no somos capaces de recordar con qué o qué lo hemos hecho. Por eso, podemos clasificar nuestros sueños en dos grupos principales: los que sí somos capaces de rememorar y los que no. Pero, dentro de los que sí recordamos, podemos distinguir diferentes tipos de sueños y, además, averiguar para qué nos sirve cada uno de ellos:

  • Sueños espejo: expresan aquello que deseamos o anhelamos. Se componen del propio reflejo de nosostros mismos, de nuestra personalidad. Nos sirven para conocernos mejor y poder asumir los diferentes obstáculos que se nos presentan en la vida con mayor consciencia.
  • Sueños reparadores: nuestra mente se desahoga y se puede liberar de todo lo que le ocupa la mayor parte del tiempo. Nos sirve para superar cualquier mala experiencia. En este tipo de sueños, entrarían aquellos en los que vemos o dialogamos con nuestros seres queridos fallecidos.
  • Sueños heredados: son aquellos que no están basados en nuestras propias vivencias sino en las de nuestros parientes. Ellos nos han transmitido una serie de valores y lecciones morales durante toda nuestra vida. Además, nos han contado diferentes experiencias que adoptamos como nuestras aunque no lo sean. Lo que significan es que hay determinadas cosas que debemos olvidar y sanar para que mejore nuestra vida.

  • Sueños colectivos: son los que se dan en un grupo de personas que comparten una serie de ideales, estilo de vida o cosas en común, por ejemplo, grupos ideologícos o religiosos. Son sueños que tienen varios componentes y que deben analizarse en grupo. Normalmente, suelen ayudar a que haya innovación en el grupo o a identificar errores que están cometiendo todos los integrantes.
  • Sueños telepáticos: nos transmiten información, generalmente, externa a nosotros. Por ejemplo, si soñamos con una persona a la que hace años que no vemos y al día siguiente nos escribe para tomar un café. De alguna manera, esa conexión se ha materializado primeramente en el sueño, transmitiéndonos así su deseo de vernos.
  • Sueños premonitorios: son aquellos que nos informan sobre algo que va a pasar en un futuro. Es lo que comúnmente denominados, déjà vu. Pueden detallar a la perfección lo que va a ocurrir o darnos unas pequeñas pistas para que, nosotros mismos, averigüemos qué va a ocurrir.
  • Sueños precognitorios: nos avisan de algo que va a ocurrir, pero, a diferencia de los anteriores, ya ha ocurrido un hecho anterior que tiene que ver con dicha predicción.
  • Sueños inducidos: son provocados para obtener específicamente una información.
  • Sueños sexuales: pueden expresar varias cosas: deseos sexuales que no se han llevado a cabo o reprimidos, experiencias eróticas que nos han gustado mucho y queremos repetir, etc. Antiguamente, eran considerados como pecados por la Iglesia Católica y, en la actualidad, siguen estando mal vistos por esta institución. Otras religiones no han querido pronunciarse sobre ellos,
  • Sueños inversos: son aquellos que nos revelan una información completamente contraria a lo que somos o pensamos. Pueden querer decirnos que estamos equivocándonos al tomar una decisión o podemos tomarlo también como una premonición en la que ocurre lo contradictorio.

Los sueños, sueños son, pero el campo onírico sigue siendo todo un universo por explorar.